Presentación

Octubre 20, 2007

“Estoy expulsado, me da igual, mejor para mi. Me quedo en mi casa jugando a la Play, ahí tumbadito, cambiando de canal, viendo lo que hay en la tele, viendo el presincá. Después de comer me voy a la calle, le pego a un niño que me está vacilando, le hago el FU (Técnica de Lucha Libre) y lo dejo tirado en el suelo, ahí reventao echando sangre. Y después al sofá otra vez tranquilito, a jugar a la Play.”

Esta es la perla que soltó ayer por esa boquita mi alumno Pepe (10 años), mientras teníamos una disputa acerca de su comportamiento. Me quedé blanco, no supe qué contestarle, solo pude coger automáticamente papel y lápiz para apuntarlo tal y como lo dijo. Ya había dicho alguna que otra barbaridad desde que lo tengo conmigo, pero esta fué sin duda, la que mejor resume su situación personal y académica.

Mi nombre en la red es Siberiano, estoy en mi tercer año de carrera (Magisterio), la cuál compagino con mi trabajo, dando clases de apoyo a niños de Primaria en una academia, y pese a no ser un experto en la materia, creo que ya cuento con algunas nociones básicas como para ir contándoos mis experiencias y opiniones en este mundo en el cual empiezo a dar mis primeros pasos.

¿Qué hacemos con Pepe?, ¿cómo podemos arreglar este problemón?, porque esto es un problema de los gordos. Es más, ¿podemos arreglarlo nosotros?, ¿quién ha creado “esto”, de quién es la culpa? Y es que esto es lo que hace Pepe en un día en el que no va a clase porque está expulsado. Y él se queda tan tranquilo, cuando termina la frase sonríe y me mira desafiante, porque él sabe que lo que está diciendo me jode.